El palacio de Yıldız: la ciudad palaciega de Abdülhamid II
El último gran palacio otomano era una ciudad amurallada en una colina, con teatro, biblioteca, talleres y hasta su propia fábrica de porcelana. Qué queda, qué abrió en 2024 y cómo visitarlo.
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La mayoría de los palacios otomanos son un edificio. Yıldız es un paisaje: unos 500.000 metros cuadrados de pabellones, patios, jardines y talleres repartidos por la ladera arbolada entre Beşiktaş y Ortaköy, con vistas al Bósforo y al mar de Mármara. Fue el último gran palacio que los otomanos construyeron en Estambul y, durante 33 años, el lugar desde el que el sultán Abdülhamid II gobernó el imperio.
Antes de Abdülhamid
Todo empezó como un jardín. El primer pabellón lo mandó construir Selim III para su madre, Mihrişah Sultan, y su fuente rococó, fechada en 1804–1805, sigue en pie en el jardín privado. Mahmud II añadió un quiosco en 1834–1835 que no ha llegado a nuestros días, y Abdülmecid levantó otro en 1842 para su propia madre.
Los primeros edificios grandes llegaron con el sultán Abdülaziz: el Gran Pabellón Mabeyn, de dos plantas y de 1866; a su lado, el Pabellón Çit, de una sola planta; y, ya en el parque, los quioscos Malta y Çadır, obra de Sarkis Balyan y su hermano.
Un palacio convertido en ciudad
Tras subir al trono en 1876, Abdülhamid II dejó Dolmabahçe, se instaló en Yıldız y ya no se movió durante todo su reinado. Alrededor de los pabellones antiguos añadió un harén, residencias para los príncipes, un teatro terminado en 1889, una biblioteca, una farmacia, talleres de carpintería y reparación y una mezquita a la entrada, todo tras muros de unos cuatro metros de altura. Cerca se construyeron dos cuarteles para la guardia. Contando a todos los que servían al palacio directa o indirectamente, se calcula que su población llegó a unas 12.000 personas.
El Pabellón Çit sirvió de cuartel general en la guerra ruso-turca de 1877–1878 y en la greco-turca de 1897. En 1900 el sultán se hizo construir el Pequeño Pabellón Mabeyn como residencia privada, muy probablemente diseñado por su arquitecto jefe, Raimondo d’Aronco, con vistas del Bósforo pintadas en los techos y vidrieras firmadas por el artista parisino Bonet. Aquí recibió Mehmed VI a Mustafa Kemal el 15 de mayo de 1919, antes de que partiera hacia Samsun.
De academia militar a museo
Abdülhamid fue depuesto en 1909 y los sultanes posteriores solo usaron Yıldız de vez en cuando. En 1924 el palacio se cedió a la escuela de Estado Mayor del ejército y, desde 1946, acogió las Academias de Guerra. Pasó al Ministerio de Cultura en 1978, a la Presidencia en 2015 y a los Palacios Nacionales en 2018, que emprendieron la restauración más completa de su historia.
Yıldız abrió como museo el 19 de julio de 2024. Por primera vez se pudo entrar en el Gran Pabellón Mabeyn, donde se recibía a estadistas extranjeros, en el Pabellón Çit, en el Pequeño Pabellón Mabeyn y en el Harén, además de en el invernadero, el baño, el Quiosco de la Isla y el Quiosco Cihannüma del jardín privado. También se expusieron la biblioteca de Abdülhamid, su taller de carpintería y fotografías de los famosos álbumes de Yıldız. El propio jardín, con un canal de agua que serpentea como un pequeño río, es de lo mejor de la visita.
En julio de 2025 los Palacios Nacionales anunciaron cuatro museos más en el recinto —el teatro del palacio, un museo de alfombras, otro de mobiliario y otro de obras raras—, sin fecha de apertura.
El parque de Yıldız y sus quioscos
Al otro lado de un muro alto estaba el jardín exterior del palacio, hoy el parque de Yıldız, un parque público gestionado por el ayuntamiento. De los quioscos que salpicaban el bosque solo quedan tres: Malta y Çadır, de la época de Abdülaziz, y el Şale, el más espléndido de los añadidos tardíos. Su primera parte la construyó Alexandre Vallaury para la visita del káiser Guillermo II en 1889, y el ala de ceremonias la añadió Raimondo d’Aronco para su segunda visita, en 1898.
Pasear por el parque es gratis. Eso sí, según la prensa de finales de 2025, los quioscos Malta y Çadır llevaban años cerrados por restauración, así que no organices la visita en torno a ellos.
La fábrica de porcelana
A principios de la década de 1890, Abdülhamid fundó una fábrica de porcelana en los terrenos del palacio, a imagen de las manufacturas reales europeas. Muy dañada por el terremoto de 1894, D’Aronco la reconstruyó ese mismo año. Producía desde grandes jarrones hasta vajillas y juegos de café para los palacios, y algunas piezas se enviaron como regalo a dinastías extranjeras; todas llevan la marca de la media luna y la estrella, con el año de fundación y el de fabricación.
La producción se detuvo con la caída de Abdülhamid en 1909, se reanudó en 1910 gracias a Osman Hamdi Bey y siguió hasta la ocupación de Estambul en 1920. Tras décadas en manos del holding estatal Sümerbank, la fábrica volvió a los Palacios Nacionales en 1995. Sigue produciendo porcelana y la vende en su propia tienda.
Cómo visitar Yıldız
Yıldız cierra los miércoles, no los lunes como el resto de los Palacios Nacionales; el cambio se hizo en septiembre de 2024. La taquilla abre de 09:00 a 17:00, y la entrada que compres allí solo vale para ese día. También se venden entradas en el sistema de entradas electrónicas de los Palacios Nacionales, cuyo menú en inglés ofrece a los visitantes extranjeros una combinada «Dolmabahçe + Yıldız».
La versión turca de la web oficial añade que la Müzekart no vale para el Harén, el jardín Hasbahçe ni el Pequeño Pabellón Mabeyn. Los niños de hasta seis años entran gratis. No se permiten carritos de bebé en el interior, las bolsas grandes van a consigna y dentro puedes hacer fotos con el móvil, sin flash.
Como cierra un día distinto que sus vecinos, Yıldız se combina fácilmente con Dolmabahçe y los pabellones de Ihlamur un martes o cualquier día de jueves a domingo.