
Cuatro siglos en Topkapı: del Conquistador al museo
Levantado tras la conquista, reconstruido tras los incendios, embellecido en la Era de los Tulipanes y abandonado por Dolmabahçe en 1856: así creció Topkapı hasta ser el primer museo de la República.
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Durante unos cuatrocientos años, desde Topkapı se gobernó el Imperio otomano y en él vivió la dinastía. Nunca estuvo terminado: casi cada generación construyó, reconstruyó o redecoró algo. Recorrerlo hoy es atravesar capas, y saber más o menos cuándo se puso cada una cambia por completo la visita.
Un palacio nuevo sobre la antigua acrópolis
Tras tomar Constantinopla en 1453, Mehmed II vivió primero en un palacio en Beyazıt. Entre 1460 y 1478 mandó levantar otro en el promontorio donde había estado la acrópolis bizantina, entre el Cuerno de Oro, el Bósforo y el mar de Mármara. Empezó siendo un conjunto de jardines y pabellones dentro de una nueva muralla, y se llamó sencillamente Palacio Nuevo, Saray-ı Cedîd-i Âmire, para distinguirlo del viejo.
El nombre de Topkapı, «Puerta del Cañón», llegó más tarde, por un pabellón de entrada junto al mar armado con cañones. La inscripción de la Puerta Imperial lleva la fecha de 1478, y el pabellón del propio Conquistador, construido hacia 1462–1463, sigue en pie en el Tercer Patio: hoy es el Tesoro.
Desde el principio, el palacio se organizó como una secuencia de espacios cada vez más cerrados: los servicios exteriores, el Diván Imperial desde el que se gobernaba, el Enderun o escuela de palacio y, al fondo, el Harén, el mundo privado de la dinastía.
El siglo de Solimán
Con Solimán el Magnífico el palacio se convirtió en el escenario de un imperio mundial. La actual sala del Diván se construyó entre 1527 y 1529, y la Puerta del Saludo recibió sus hojas de hierro, fechadas en 1524–1525. También en su reinado las mujeres de la dinastía empezaron a trasladarse del Palacio Viejo a Topkapı, y el Harén comenzó a crecer.
Un poco antes, tras la conquista de Egipto por Selim I en 1517, las Reliquias Sagradas habían llegado a Estambul, y con el tiempo se guardaron en la Cámara Privada del sultán. En 1574 un incendio destruyó las cocinas y Mimar Sinan las reconstruyó con la hilera de chimeneas que aún marca la silueta del palacio. En 1578–1579 se añadió en el Harén la Cámara Privada de Murad III, cubierta de azulejos.
El siglo XVII: pabellones y un gran incendio
Murad IV celebró sus campañas con dos pabellones en la terraza de mármol del Cuarto Patio: el de Revan, en 1635–1636, y el de Bagdad, en 1638–1639. Con İbrahim I llegó, en 1640–1641, la Sala de la Circuncisión revestida de azulejos.
En 1665 el fuego arrasó el Harén. Mehmed IV ordenó reconstruirlo y, como no le gustó la primera reparación en madera, exigió que se levantara en fábrica. Su madre, Turhan Sultan, tuvo un papel en las obras, y muchas salas del Harén conservan inscripciones de 1666–1669. Buena parte del Harén que recorres hoy procede de esa reconstrucción.
La Era de los Tulipanes
La Paz de Passarowitz de 1718 abrió doce años de paz que hoy llamamos la Era de los Tulipanes: el reinado de Ahmed III y el largo mandato del gran visir Nevşehirli Damat İbrahim Pachá, un tiempo de nuevos contactos con Europa. Curiosamente, los cronistas de la época nunca usaron ese nombre; es una etiqueta posterior.
Topkapı la conserva bien. En 1719 Ahmed III levantó en el centro del Tercer Patio la biblioteca de mármol blanco para reunir los manuscritos dispersos del palacio. La Sala de las Frutas del Harén, pintada de flores y fruteros, es de su reinado, y en 1726–1727 se alzaron los edificios principales de la Casa de la Moneda en el Primer Patio. La época acabó de golpe en 1730, cuando la revuelta de Patrona Halil provocó la deposición de Ahmed III.
Rococó, reformas y la mudanza a Dolmabahçe
Las modas europeas siguieron entrando. En 1774 Mustafa III hizo redecorar la Puerta de la Felicidad al estilo rococó, y en 1825 Mahmud II dio a la Torre de la Justicia su pabellón superior. En 1839 se proclamó el edicto de reformas del Tanzimat en Gülhane, en los jardines exteriores del palacio, hoy parque público.
Para entonces, el viejo palacio ya no respondía a las necesidades ceremoniales de la corte. Abdülmecid construyó Dolmabahçe a orillas del Bósforo entre 1843 y 1856 y trasladó allí la corte en 1856. Suyo es también el Pabellón Mecidiye, una de las últimas incorporaciones a Topkapı. Ese mismo año de 1856 un incendio dañó la Cámara de Audiencias del Tercer Patio; se perdieron casi todos sus azulejos y maderas, y lo que ves hoy es fruto de reparaciones posteriores.
Pero Topkapı no quedó vacío. Las Reliquias Sagradas, el Tesoro y parte del personal se quedaron, y el palacio mantuvo su papel ceremonial hasta el final del imperio. El sultanato se abolió en 1922.
3 de abril de 1924: el primer museo de la República
El 3 de abril de 1924, a petición de Mustafa Kemal, el Consejo de Ministros decidió convertir Topkapı en museo: el primero de la joven República. Desde 2019 lo gestiona la administración de los Palacios Nacionales. Hoy ocupa unos 350.000 metros cuadrados, sin contar el parque de Gülhane.
Si vas a ver los dos palacios, empieza por Topkapı y deja Dolmabahçe para después: así seguirás la historia en el orden en que ocurrió.