Palacio de Beylerbeyi: el palacio de verano bajo el puente del Bósforo
El palacio de verano de Abdülaziz en la orilla asiática, donde se alojaron emperatrices y donde un sultán depuesto pasó sus últimos años: historia, salas, jardines y qué está cerrado hoy.
Publicado
Si has navegado por el Bósforo, ya lo has visto: ese largo edificio blanco de la orilla asiática que asoma casi justo debajo del puente del Bósforo. Lo raro es entrar. Y es una pena, porque Beylerbeyi es un palacio de verano completo, amueblado y rodeado de jardines en terrazas, y se visita con mucha más calma que cualquier cosa de la orilla europea.
Un palacio para el verano y para las visitas de Estado
Esta orilla está habitada desde época bizantina. A principios del siglo XIX Mahmud II levantó aquí un palacio de madera, que ardió en gran parte en 1851. En su lugar, el sultán Abdülaziz construyó entre 1863 y 1865 el palacio actual y sus edificios anexos. El proyecto se atribuye a Sarkis Balyan, de la familia de arquitectos que dio forma a buena parte del Estambul imperial del siglo XIX.
Beylerbeyi nunca fue sede de gobierno. Era residencia de verano y, sobre todo, el lugar donde el sultán alojaba con la debida pompa a los jefes de Estado extranjeros.
Emperadores, una emperatriz y un príncipe
La lista de invitados lo dice todo. Solo en 1869 pasaron por aquí el emperador Francisco José de Austria-Hungría y la emperatriz Eugenia de Francia, que hizo escala en Estambul camino de la inauguración del canal de Suez. En 1874 llegó el príncipe Nicolás de Montenegro, y el káiser alemán Guillermo II también figura entre sus huéspedes.
La visita de Eugenia dejó huella un poco más al norte, en la misma orilla: el 15 de octubre de 1869 se celebraron en su honor un banquete y un desfile militar en el pabellón de Beykoz Mecidiye.
El último hogar de un sultán depuesto
El capítulo más silencioso del palacio es también el más conmovedor. Abdülhamid II, que había gobernado 33 años desde Yıldız, fue depuesto el 27 de abril de 1909 y enviado a Salónica. Cuando la ciudad quedó amenazada en la guerra de los Balcanes, lo trajeron de vuelta a Estambul el 1 de noviembre de 1912 y lo instalaron en Beylerbeyi.
Aquí vivió bajo vigilancia hasta su muerte, el 10 de febrero de 1918, y fue enterrado en el mausoleo de Mahmud II, en Divanyolu. Algunos de los árboles del jardín se habían plantado durante su propio reinado.
Por dentro: Mâbeyn y Harén
Se visita el edificio principal, dividido como todo palacio otomano en dos partes: el Mâbeyn, la zona oficial y masculina, y el Harén. Tiene tres plantas contando el sótano. Los estilos occidentales se superponen a una planta oriental: las habitaciones se abren a salas centrales como en una casa turca tradicional, pero a escala imperial.
Fíjate también en el suelo: está cubierto con esteras traídas de Egipto, una superficie fresca para una casa de verano. Completan la decoración alfombras de Hereke, lámparas de cristal de Baccarat, relojes ingleses, franceses y del astillero imperial del Cuerno de Oro, y jarrones de porcelana china, japonesa, francesa, alemana y de Yıldız. En algunas salas verás cuadros de barcos con bandera otomana y versos caligrafiados.
Los jardines y lo que está cerrado
Detrás del palacio, los jardines suben por la ladera en terrazas unidas por escaleras y rampas; se conservan unos 70 dönüm, algo así como siete hectáreas. Las magnolias y los castaños del jardín privado, los tilos del jardín del Harén y los árboles del amor de las terrazas se plantaron en época de Abdülhamid II.
Varios de los edificios más bonitos del recinto están ahora cerrados al público, según la administración de los Palacios Nacionales: los dos pabellones del mar —uno del Mâbeyn y otro del Harén—, con cubiertas octogonales decoradas con animales; el Pabellón Amarillo; el Pabellón de Mármol, pabellón de caza de Mahmud II (1829–1832) con estanque y fuente en su interior; y el Pabellón de las Caballerizas, construido para los caballos del sultán, con veinte cuadras y figuras de caballos en los techos.
Aunque sea desde fuera, merece la pena conocerlos. Los documentos antiguos llaman a los pabellones del mar «pabellones tienda» o nevresm, «diseño nuevo». El Pabellón Amarillo tiene dos plantas sobre un sótano, con un lado metido en el bosque y el otro abierto a la vista. Y en el de las Caballerizas, en la última terraza del jardín, hasta las lámparas llevan relieves de cabezas de caballo.
Además, en cualquier sede de los Palacios Nacionales pueden cerrarse zonas por restauración, y no se devuelve dinero por lo que no puedas ver. Si hay una sala que te interesa de verdad, pregunta en taquilla antes de pagar.
Datos prácticos
Beylerbeyi cierra los lunes; las taquillas abren de 09:00 a 17:00. Las entradas se venden en el propio palacio y en el sistema de entradas electrónicas de los Palacios Nacionales, y hay una entrada más barata solo para los jardines. Se acepta la Müzekart. La audioguía va incluida con cualquier entrada, pero no con la Müzekart. No se puede entrar al edificio con carrito de bebé.
El palacio está en la orilla de Üsküdar, justo al norte del centro de Üsküdar. Lo más cómodo es cruzar en ferry hasta Üsküdar y seguir en uno de los autobuses o minibuses que van hacia el norte por la carretera de la costa, bajando en Beylerbeyi, junto al puente.
Si tienes el día entero, sigue por la misma carretera hasta los pabellones de Küçüksu y Beykoz Mecidiye; también cierran los lunes.