
El Salón de Ceremonias y la Escalera de Cristal de Dolmabahçe
En el Selamlık el Estado otomano recibía al mundo, y el Salón de Ceremonias era su escenario. Para qué servían las salas, cómo leerlas y qué se sabe de verdad de la gran lámpara.
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Dolmabahçe es un único edificio larguísimo, pero se pensó como tres: el Selamlık para el Estado, el Harén para la vida privada de la dinastía y, entre ambos, el Salón de Ceremonias, el Muayede Salonu. El palacio se inauguró el 7 de junio de 1856 y su mitad pública se construyó, desde el primer día, para impresionar. Lo levantó la familia de arquitectos Balyan, y la decoración interior se atribuye a Charles Séchan, decorador de la Ópera de París.
Esta guía recorre el Selamlık más o menos en el orden de la visita y termina bajo la cúpula, frente a la lámpara que todo el mundo fotografía.
El Selamlık: la cara pública del palacio
El Selamlık, también llamado Mabeyn-i Hümâyûn, era el ala del gobierno, la diplomacia y las funciones públicas del sultán. No era una oficina en el sentido moderno: cada puerta, cada sala de espera y cada salón expresaban rango y decidían quién podía acercarse al sultán, y cuánto.
Se entra por la Sala Medhal, el gran vestíbulo de entrada. Por su tamaño es mucho más que un recibidor: aquí ves por primera vez la mezcla de decoración europea y protocolo otomano. Desde ella, los recorridos se repartían hacia despachos, salas de espera y los grandes salones de recepción. Las salas del principio de la visita, usadas por secretarios y funcionarios, son bastante más sobrias que los salones de arriba.
La Escalera de Cristal
En el centro del Selamlık, uniendo la planta baja con la superior, está la escalera que se ha convertido en la imagen más conocida de esta ala. Debe su nombre a sus balaustres de cristal, y las salas se ordenan a su alrededor.
Pese al nombre, no es toda de cristal: los elementos de cristal se combinan con latón, madera y mármol, y la cubre un techo acristalado. Su doble tramo curvo convierte el simple hecho de subir en una pequeña ceremonia, y en un día soleado la luz que entra desde arriba la hace brillar entera.
Embajadores, el Salón Rojo y Zülvecheyn
En la planta de arriba se hacía diplomacia. El sultán recibía a los embajadores extranjeros en una gran sala del lado del mar, junto a la Sala de Embajadores (Süfera Salonu). Se la conoce como Salón Rojo por el color de su decoración y su mobiliario, y es de las más fastuosas del palacio. La sala simétrica, del lado de tierra, se reservaba para que el embajador hablara en privado con su propio secretario.
Después viene la Sala Zülvecheyn. Su nombre significa “de dos caras”: separaba la vida oficial del sultán de sus aposentos privados, el Selamlık del Harén. Durante el Ramadán, la corte rezaba aquí en comunidad.
Fíjate también en los objetos, no solo en la arquitectura. Cuadros, porcelanas, tejidos y regalos de cortes extranjeras formaban parte de cómo el imperio se presentaba ante sus invitados.
El Salón de Ceremonias
El Muayede Salonu separa el Selamlık del Harén y es el corazón monumental del edificio. Mide unos 25 por 37 metros; por dentro lo cubre una cúpula y por fuera un tejado. «Muayede» significa felicitación de las fiestas: aquí se celebraban las ceremonias tradicionales de felicitación de las fiestas religiosas, en las que el sultán recibía a los altos cargos del Estado. De vez en cuando acogió también ceremonias en honor de jefes de Estado extranjeros.
Su decoración es más intensa que la del resto del palacio: dorados, superficies pintadas, columnas y galerías que suben hacia la cúpula y una enorme alfombra de Hereke tejida para la sala. El diseño era también práctico: accesos separados permitían que la familia imperial, los funcionarios y los invitados entraran según el protocolo sin romper la jerarquía del acto.
Del lado del Bósforo, la mayor de las cinco puertas marítimas del palacio queda justo enfrente del salón. En noviembre de 1938 la sala adquirió un sentido muy distinto: aquí se instaló sobre un catafalco el féretro de Atatürk, y del 16 al 18 de noviembre la gente desfiló ante él día y noche.
La gran lámpara: lo que se sabe
La lámpara que cuelga bajo la cúpula es el objeto más famoso del palacio, y el que más leyendas acumula. La más conocida dice que fue un regalo de la reina Victoria.
Esa historia no se sostiene. En 2011, el responsable de iluminación del palacio explicó a la prensa turca que un documento del archivo del Estado demuestra que la lámpara se encargó en Inglaterra, llegó a Estambul en barco repartida en 67 cajas y se instaló en 1853. Su peso suele darse en torno a 4,5 toneladas, aunque las cifras cambian de una publicación a otra.
Lo importante es el efecto: una sola fuente de luz pensada para dominar una sala de este tamaño y convertir la propia luz en espectáculo imperial.
Cómo visitar el Selamlık y el salón
El Selamlık y el Salón de Ceremonias forman parte del recorrido principal, y la entrada general de Dolmabahçe incluye el Selamlık, el Harén y el Museo de Pintura. El palacio cierra los lunes y las taquillas abren de 09:00 a 17:00. Hay entradas en el propio palacio, en el sistema de e-ticket de los Palacios Nacionales y a través de socios; el nuestro es dolmabahcepalacemuseum.org. Ojo: la Müzekart no vale para el Selamlık.
Algunas salas pueden cerrar temporalmente por conservación o por uso oficial. Las normas sobre fotografía han cambiado hace poco, así que sigue las indicaciones de los carteles y del personal.